¿Memoria histórica o

'borrón y cuenta nueva'?
Creo sinceramente que en Sant Boi de Llobregat se está perdiendo definitivamente el oremus político-social y posiblemente también la memoria histórica.
En el Pleno del ayuntamiento de Sant Boi del pasado mes de febrero se nombró
«Fill Predilecte de Sant Boi» a Joan Martí i Lladó, alcalde durante la transición». Martí i Lladó es un ciudadano de Sant Boi que formó parte del ayuntamiento durante el fran-quismo (Teniente de Alcalde) y posteriormente se hizo cargo, se supone que voluntariamente (no cobraba sueldo alguno)  de la alcaldía en la etapa de la transición política. El nombramiento ha sido y será polémico durante mucho tiempo. En la votación; unos a favor, otros en contra (IC-Verd-EUiA) y el resto miró hacia otro lado, como si con ellos no fuese la cosa. Y todo ello pese a que el galardonado sea ahora o no una excelente persona digna de encomio y ejemplo, como se ha afirmado reiteradamente. No conozco personalmente al señor Joan Martí y nada tengo (personalmente) contra él.
Supongo que a muchos ciudadanos de Sant Boi que pasan de los 50 años no habrá que explicarles detenidamente todo cuanto ocurrió en esa década de los 70. A otros habría que refrescarles la memoria. No descubro nada nuevo si afirmo que en esa etapa se persiguió, encarceló y torturó a algunoss santboianos que se inclinaron por la recuperación de las libertades democráticas. Una época en la que ayuntamiento, Falange y fuerzas del orden público (Policía Local, 'Grises' y Guardia Civil), formaban un mismo cuerpo represivo. Los calabozos de los sótanos del ayuntamiento seguían funcionando  tiempos después de la muerte de Franco. Creo sinceramente que volver a recalcar hechos tan evidentes es como poner en duda si es de noche o es de día, pero algo ha de decirse visto lo visto…

Podría citar muchos casos concretos de represaliados políticos en esos años. También podría relatar muchos movimientos sociales abortados y dirigidos por los que ostentaban el mando. Muchos abusos de autoridad, tantos, que no cabrían en este artículo. Por eso prefiero no seguir metiendo el dedo en la llaga.
Si comentaré que algunos de mis compañeros sufrieron duramente la represión dictatorial en esos años. Ejemplo claro (que cito en algunos de mis libros) es la de un amigo personal (aún en vida) que por hacer una pintada reivindi-cativa referente al barrio de Cinco Rosas, en las paredes del cuartel de Sant Boi, fue condenado a dos años de cárcel. Ese joven de 19 años sufrió interrogatorios de toda índole, amenazas y torturas físicas y psicológicas. Finalmente se le juntó la pena impuesta con el servicio militar obligatorio. No lo pasó demasiado bien. Como es de suponer se le rompió la juventud de cuajo. Rondaban los años 1973-1974.
Otro caso conocido que podría citarse es el del fallecido Miquel Puig i Vargas, que también fue perseguido y encarcelado en aquellos años, entre otras cosas por defender y formar parte del floreciente movimiento obrero.
Yo mismo sufrí el seguimiento sistemático de miembros de la Brigada Político Social y Guardias de Franco (algunos todavía viven) durante meses por el simple hecho de ser secretario de una asociación de vecinos. Llegaron a hacerme la vida imposible. En el año 1975 un conocido dirigente vecinal me comentó:
«Morón ten cuidado que estás en la lista negra del ayuntamiento», que era como decir en la lista de la Falange. Cada vez que paseaba con macuto al hombro se daba la circunstancia de que aparecía un conocido policía municipal que me registraba y humillaba. Tuve la suerte de no cometer demasiados fallos, ya que como es de suponer estaba metido en política hasta el cuello, dato que ellos intuían. Otros muchos no tuvieron la misma suerte.
Por tanto afirmo con toda rotun-didad que no ha sido el mejor nombramiento como hijo predilecto que se haya hecho en Sant Boi, pese a que, extrañamente, un colectivo de conocidas personas en el mundo de la política (de izquierdas parece ser) ya mayores y testigos de la época, lo hayan avalado.
También puede ser que, cuanto más mayores nos hacemos, se manifiesta más crudamente la terrible pérdida senil de la memoria.
Sálvese alguno que ha votado a favor en la Sala de Plenos porque también formaba parte del mismo gobierno municipal del homenajeado, y se sospecha que sin pedir la opinión a la militancia de su propio partido, caso este último que habría que extender a los representantes de  otros partidos políticos, salvo, claro está, IC-VERD, a quienes desde este escrito felicito por su valentía o más bien coherencia.

Leo en el acta del pleno del mes de febrero (www.santboi.cat) que han sido 30 y no 50 las entidades que pidieron el nombramiento (intervención del Sr. González labrador) todo sea que después del pleno citado se  adhiriesen otras 20.... En Sant Boi las entidades superan las 200. Un grupo tan reducido de entidades no pueden arrogarse el sentimiento de toda una ciudad que sobrepasa los 86.000 habitantes. De ahí la oportunidad de IC-Verd al reflejar el sentimiento de parte  de otras entidades y ciudadanos. Además, hay que remarcar con la misma rotundidad que algunos de los galardones, distinciones y medallas de oro concedidas hasta ahora en Sant Boi, han sido fruto del más descarado favoritismo y partidismo
versus 'a dedo'.

Podría pedir disculpas si a alguien ofendo involuntariamente con este escrito, pero no lo haré.
Todos hemos de recapacitar en el hecho de que, en ocasiones, las verdades de unos pueden ser las mentiras de otros y viceversa, o lo que es lo mismo; en democracia todas las opiniones deberían ser admitidas (pero en la realidad no lo son) y esta es la mía personal que, claro está, será profusamente criticada, como siempre, por los poderes fácticos.

Doy gracias, no obstante, por poder escribir lo que pienso. En la época a la que me he referido no me era posible.

Pedro Morón de la Fuente
Director de Nas de Barraca